Archivo para diciembre, 2009

Las 10 mejores canciones del año

Posted in Chulazos, Divas, Payasas with tags , , , , , , on 30 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Nada en el mundo nos pone tan cachondos como un ranking, y por ello analizamos nuestra vida a través de ellos. Las cosas cuanto más simplificadas mejor. Ranking de cortes de pelo, ranking de a qué amigos mataríamos primero, ranking de aplicaciones de facebook, ranking de horas del día, ranking de personajes de Buffy… todo es clasificable y todo es destruíble (¿esa palabra existe?). Por eso era cuestión de tiempo que como inicio de los festejos de fin de año conmemoremos un 2009 que no ha sido tan espantoso como puede parecer, pues nos ha dado TEMAZOS más grandes que la vida que si bien habremos olvidado la semana que viene lo han sido todo para nosotros durante los últimos doce meses.

He aquí las 10 mejores canciones de 2009 según Ves como eres una zorra (y según vosotros también, no lo neguéis). Estad atentos a los próximos días, porque sacrificaremos nuestra nueva tendencia de actualizar una vez al mes para proponer todo tipo de conmemoraciones inútiles para fin de año. Incluso celebraremos los Zorra awards aún estando borrachos de la nochevieja. Claro que no hay otro modo de hacerlo.

Singles, hits, guilty pleasures y sobre todo POP, que de eso se trata.

10. Party in the USA, de Miley Cyrus

Vale, sí, empezamos humillándonos públicamente. Puede que la canción sea literalmente una mierda. Pero tiene algo muy bueno, que aún no sabemos lo que es, para habernos conquistado a pesar de horrorizarnos inicialmente. Todos hemos movido la cabeza y/o la pelvis a su ritmo, porque Party in the USA cumple todas las reglas que el pop más matemático ha de seguir: letra apta para retrasados, instrucciones sobre qué hacer al escucharla, menciones a otras estrellas del pop, banderas de Estados Unidos y una actuación que la eleve a cotas de denigración aún no exploradas. Que una adolescente pueda salir de una caravana (donde está claro que vive) y convertirse en stripper y que todo el mundo lo jalee resume muy bien lo bajo que ha caído la industria musical. Bajísimo, sí, pero es lo que hay, así que VIVA MILEY. Solo ella es capaz de confesar que jamás ha escuchado a Jay Z a pesar de citarle en su canción. Y encima rellena una linea entera del estribillo diciendo “yeah”. Magistral.

9. Rain, de Mika

Vaya por delante que Mika es demasiado 2007 como para prestarle atención. Cada vez parece estar más hasta arriba de todas las drogas que existen y su falsete da grima total. Pero en ese disco tan predecible y olvidable hay una joya dance que ha perdurado en nuestra memoria hasta hoy. Rain es una canción pop producida con toda la clase que la electrónica es capaz de conseguir. Repite tanto la palabra “rain” que se pega como un chicle, de esos que aunque se queden sin sabor no escupes hasta que no te ofrecen algo mejor. Este año ha habido 8 canciones mejores, pero Rain merece una última mención casi póstuma, antes de enterrar a Mika en el fango del que solo debió salir para darle Grace Kelly a Katy Perry. Nos apuntamos su filosofia de adolescente emo (cuando llueve llueve, y te jodes) y pasamos a otra cosa.

8. Russian roulette, de Rihanna

Qué difícil es seguir a Rihanna. Pocas despiertan tanto rechazo como ella, y a la vez tantas ganas locas de verla denigrarse una y otra vez. Es un poco como ver a tu hermana pequeña ponere faldas más y más cortas cada día y pasar de cortarse las uñas durante meses. Te espanta, pero no puedes evitar que sea tu mayor entretenimiento diario. Ante la posibilidad de hacer un disco facilón que nos volviera a todos locos (Mo-mo-mo-monster), Rihanna cogió el camino de rebelde absurda, de estética feísta y actitud pseudodelicuente. Si bien todo provoca un poco de vergüenza ajena e inquietud emocional, por el camino nos hemos topado con Rated R, un disco complejo, elaborado  y con un puñado de canciones tremendas interpretadas con la habitual desgana y falta de talento de la tipeja. Russian roulette es una canción con historia, con intenciones y con un rollo súper intenso al que nadie se debería resistir. El puente y el estribillo final recuerdan a las mejores powerballad de los 90, y la tragedia se vuelve tan excesiva que hasta nos da pena Rihanna. Misión cumplida.

7. 3 words, de Cheryl Cole

Ecuación infalible: canción plana, vocalistan sin talento, producción minimalista pero video espectacular. Los 4 minutos y medio que dura el video representan un fantástico ejemplo de la enorme manipulación que sufrimos al ver un videoclip (now put your hands up!), pues es es asombrosa la facilidad con la que puede cambiar nuestra opinión sobre una canción. Claro que no siempre es para bien, así que no seremos nosotros quienes acusemos a Cheryl de trapera por haber disfrazado una canción simplemente buena para convertirla en un temazo a golpe de ventilador, baldosas y trucos de montaje. 3 words es una bonita y atípica declaración de amor, la del día después, la de ponerte a hablar de tu novio con cualquier desconocido. En la vida real eso es de estar loca, pero en el mundo del pop es una pocholada total.

6. Empire state of mind, de Jay Z feat una negra

Una de las canciones del año, que apesta a clásico y eso que es rap (vivir para ver). Claro que Jay Z no es un rapero cualquiera: no solo mantiene la parte de mujer de Sasha bien recontenta sino que además utiliza instrumentos de verdad en sus canciones. Así que un respeto. Empire state of mind tiene la actitud grandilocuente de las pequeñas cosas (en este momento empieza a sonar de fondo A thousand miles de Vanessa Carlton), y tiene un rollo optimista total, que da ganas de dejar el caprabo y estudiar una carrera para ser alguien. Normalmente si una canción te hace replantearte tu vida hay que mandarla a la papelera, porque lo que queremos es que nos entretengan mientras nos emborrachamos, pero estamos en navidad y a veces es bonito que te cuenten cosas en las canciones. Gracias Jay Z (¿tu madre te puso ese nombre al nacer?), pero que no se vuelva a repetir. Sigue hablando de oro y delincuencia.

5. T.O.N.Y., de Solange

La nochebuena en casa de la familia Knowles debió ser una juerga celebrado lo presentes que están en este top. Ser hermana de Beyoncé debe ser una putada enorme, porque como todos sabemos Beyoncé es el ser humano más poderoso del planeta (no nos engañemos, fue ella quien eligió a Obama) y todo lo hace bien. La respuesta de Solange ha sido todo un acierto: hacer una música neo-soul cargada de clase y buen gusto, ese que su hermana no huele desde que descubrió los pantalones de leopardo. T.O.N.Y. es un temazo al que nadie ha prestado atención, pero eso solo dignifica la carrera de Solange, porque ella no vive obsesionada por ser #1 en todas las listas del mundo, y porque ella canta sobre como un tipejo la dejó embarazada después de un mal polvo. Debiste saber que el truco de hacerlo de pie y dar saltitos después no te libra de quedarte preñada, encanto. Pero bueno, la canción es un temazo así que vivan los embarazos no deseados (woma-woma-womanizer). Casualmente Solange tiene 14 años más que su hijo (echad cuentas), así que mover el cuello y el culazo mientras hablas de tu propia desgracia la convierten en una de las artistas del año. Venga, vamos a seguir su carrera con atención que aquí hay material.

4. Million dollar bill, de Whitney Houston

Pero qué buena es esta canción. La cantante más vieja de la lista (no, Celebration no es el #1) merece esta mención por haber grabado una de las canciones más pegadizas, elegantonas y contagiosas del año. Million dollar bill tiene lugar en una discoteca (o tratándose de Whitney, en la trastienda de una licorería), por lo que ya estamos vendidos de antemano. Hay que levantar las manos y decir oh-oh, dar palmas y todo sin quitarse la ropa necesariamente, porque la de Whitney es una música que no entiende de raperos ni autotunes. Un fantástico disco y un espectacular single comeback son motivo más que suficiente para alegrarnos de que Whitney sigue con un contrato que le obliga a ganas de cantar y darlo todo. Que a nadie le importe que se haya lanzado este disco es otro tema, porque como bien dijo nuestro amigo Kanye la industria musical es una racista de mierda.

3. Bad romance, de Lady Gaga

La estrella del año, sin lugar a dudas. Que una pardilla de instituto pueda siquiera aspirar al trono de reina del pop es algo maravilloso (así que no desadmitáis a vuestros contactos más feos aún, que nunca se sabe). Paparazzi bien podría estar en esta lista, pero Bad romance representa mucho mejor el fenómeno Gaga: lujo, exceso, martilleo, eurovisión y enfermedades venéreas. La primera vez que la escuchas te encanta, luego ves el video y te echas a llorar, pero encima cada actuación que ha hecho ha superado a toda la horda de payasas con ínfulas que se creen que toqueteándose las tetas ya son estrellas del pop. Lady Gaga va más allá, porque ella misma no se pone límites. Lo quiere todo y nosotros lo queremos todo de ella. Cuando aún estábamos en éxtasis gracias a The fame (sí, nosotros también somos de los que la odiaron al principio, porque ella es un artista incomprendido como Van Gogh), la muy cabrona va y lanza Monster, un discazo increíble en el que Bad romance es tan solo una canción más, porque está plagado de HITS en potencia. Menudo año nos espera.

Te queremos, Stephanie.

2. Halo, de Beyoncé

Si esta canción está tan alto es no solo porque es absolutamente increíble, sino porque Sweet dreams o Ego merecen tanto estar en este ranking. De entre los 76 singles lanzados de I am… Sasha Fierce, Halo es el más espectacular, porque ya creíamos haber perdido para siempre las baladas inolvidables de ayer, hoy y siempre y de repente llegó ella. Beyoncé, la mujer con más capacidad para hacernos felices y para seguir enganchándonos a muerte aunque estemos hasta el moño de ella. Nos da igual que sea una mafiosa, que esté obsesionada por triunfar, que utilice las peores artimañas para conseguirlo, que se acredite como compositora cuando no ha visto un pentagrama en su vida y que saque un single cada dos semanas. Beyoncé es dios, no hay nadie como ella y Halo es una de las canciones que más ganas nos han dado de grabar un videoclip en nuestra vida. Empieza con un piano y acaba a gritos. No hay nada mejor que eso en el mundo entero. Punto.

1. I gotta feeling, de Black Eyed Peas

Cualquier canción de la lista podría ser #1 (bueno, en realidad solo las tres primeras), pero I gotta feeling es la elegida porque ha conseguido fliparnos a pesar de que odiamos a Black Eyed Peas (como todo el mundo), y sobre todo porque no es solo una canción. I gotta feeling ha dado lugar a parodias, a proyectos de final de carrera, a coreografías, a que todo el mundo sea feliz y especialmente a que las discotecas de todo el mundo se vuelvan absolutamente locas durante el subidón final. Hacía años que no sucedía algo así y no sabemos (ni nos importa) el secreto para que esta y no otra sea la canción del año, la que haya levantado a todo el mundo y le haya hecho saltar como si no hubiera un mañana. Su calidad musical es irrelevante (es una canción que nunca empieza en realidad), lo que la hace increíble es que durante 5 minutos no pensemos en nada aparte de bailar y levantar los brazos. Es-pec-ta-cu-lar.

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All we want for Christmas is Mariah

Posted in Divas with tags , , , , , , , on 24 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Hacer sentencias es un arma de doble filo que acaba pasando factura (como las rinoplastias) , pero también mola mogollón. Así que aquí va una: All I want for christmas is you es la-mejor-canción-de-navidad-del-mundo-entero. Puede que afirmemos esto borrachos cegados por las lucecitas y los espumillones dorados, pero esta canción es demasiado buena como para no amarla. Tiene subidón, campanitas y un mensaje muy claro: pasamos total del cochinillo y las panderetas, lo que queremos es un hombre con un lazo en la cabeza y que de paso monte el árbol mientras vemos la tele. Todos tenemos una pequeña Mariah Carey dentro de nosotros luchando con uñas (postizas) y dientes por salir y es en navidad cuando damos rienda suelta a la Mariah way of life y a esa dieta de champán y ginebra.

La canción pertenece a una etapa en la que Mariah Carey llevaba ropa de su talla y no se ponía bikini hasta para ir a la iglesia. Aquí la vemos bien abrigadita y remolona fingiendo poner el árbol de navidad (cuando en realidad lo que hace es sostener la misma bola todo el rato), como si no supiéramos que la decoración se la hace su asistenta paraguaya. Seguro que Santa Claus aún no ha superado que Mariah le visitara en esa etapa y no ahora, cuando iría vestida con unos tacones y un trikini con lucecitas.

También podemos disfrutar a la Mariah más casera, que en vez de enseñarnos su habitación de hello kitty (no nos lo estamos inventando) juguetea alrededor del árbol celebrando que era la primera vez que Tommy Mottola le dejaba descorrer las cortinas. La pobre Mariah tiene la casa llena de animales, que está claro que eran sus únicos amigos (claro que si actualmente sus amigos son Da brat y Lil Wayne no es que haya cambiado mucho su círculo social), y seguro que hablaba con ellos como las princesas Disney, manteniendo conversaciones de lo más complejas acerca huir de su castillo y de la filosofía centroeuropea.

Lo que no tiene mucho sentido (es de Mariah de quien estamos hablando al fin y al cabo) es que el video sea a cámara lenta, y que Mariah no cante en ningún momento. La canción va a tope y ella solo se dedica a hacer el moñas y sacar más y más animales de las cajas (y menos mal, porque debían estar asfixiándose). Al final se monta en un trineo motorizado con el que está claro que quiere huir sin mirar atrás. Ella tiene pinta de decirle al conductor “arranca, métele cera y sácame de aquí!”. Quizá hasta se le nota un poco triste, en plan “no os vayáis, esta noche me he quedado sin cenar por sugerir colaborar con un rapero”, y nosotros que somos unos insensibles cerramos la ventana y abrimos otro video.

Ese video es el otro video de All I want for Christmas en el que Mari se mete en una máquina del tiempo (presumiblemente de hello kitty) y se convierte en Nancy Sinatra, con un estilismo TOTAL y dos bailarinas (Sasha no inventó nada) que parecen tener 13 años y haber aprendido la coreografía mientras a Mariah le alisaban el pelo. Las tres coristas, que está claro que son hombres, también se ponen bailongas a pesar de llevar vestidos imposibles claramente diseñados por Tina Knowles.

Lo genial de este video no es solo que Mariah aún fuera capaz de poner expresiones en la cara, sino que lleva su manía de mover el brazo arriba y abajo al extremo, convirtiéndose en una epiléptica descontrolada que no deja de gritar probablemente deseando que se acabara ese coñazo y que alguien le acercara una pajita de diamantes con moët chandon.

Porque Mariah en realidad siempre ha sido la misma, lo que pasa es que casarse con un hombre de 190 años amuerma a cualquiera. Es muy fácil reírse de Mariah (que nos van a contar a nosotros), pero también nos reímos de nuestras amigas que nunca se graduaron y aun así las queremos. Por eso brindamos por la felicidad de la muchacha, y porque haya sido lo suficientemente espabilada como para poner un negro en su vida y tirar a la basura la pizarra que tenía en su habitación (presumiblemente de hello kitty) en la que apuntaba todos los #1 que ha conseguido.

Y también brindamos por este temazo increíble, de melodía tristona en realidad, pero que es de los que te ponen contento hasta en el funeral de tu abuela, y encima lo compuso ella. Que tiene talento y todo. Que cantaba increíble, y que aunque esté un poco (eufemismo) loca es una super-estrella y todas las estrellas tienen derecho (y casi obligación) de pasar una temporadita en un psiquiátrico, porque eso las hace grandes, humanas y tronchantes.

No hay mejor modo de felicitar la navidad que con música, y esta canción es la mejor, la única. Esta web no podría vivir sin música, y tampoco podría vivir sin Mariah. Así que pasad una navidad fantástica y recordad: no hagáis nada que Fergie no haría.

Gracias a todos por leer. Sois amor.

La pistola de Rihanna es más grande que la tuya

Posted in Payasas with tags , , , , , , , , , , on 21 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Ahora que el movimiento pacifista vuelve a estar de moda cada vez que Madonna se compra un hijo nuevo, la tipeja de Rihanna se pone pro-belicista total en su nuevo video. Claro que lo que ella entiende por belicismo es irse a Afganistán vestida como una puta y poner cachondas a las tropas con cara de pocos amigos. Hard (una canción bastante temazo, la verdad) es la última esperanza de un disco que está fracasando hasta en el poblado más recóndito de Barbados. No creemos que esta vergüenza ajena de video vaya a ayudar demasiado la imagen de arrastrada que Rihanna ha ido forjándose últimamente.

En realidad el video es tan bizarro que podría ser genial. Pero no lo es. Rihanna ha entendido mal la provocación de Lady Gaga, y mientras aquella es una mamarracha puro espectáculo, Riri parece haber robado la ropa del contenedor del bershka de Carretas. A ver si aprendemos de una vez que no todo lo retro mola, y las hombreras no le quedan bien a nadie, por lo que no deben volver. En el video hay un montón de estilismos diferentes, lo cual suele ser fantástico, pero en este caso son demasiado espantosos, y en realidad da igual lo que se ponga porque esa estética feísta y esa cara de recién apaleada *insertar chiste malo sobre Chris Brown* son súper incómodas de ver. Ni molan, ni provocan, ni nada.

Ponerse cinta aislante en los pezones no es ser guay, es ser una cerda, y además duele al quitársela. Las escenas del desierto recuerdan un poco a Mad Max, pero revolcarse por el barro hace mucho que dejó de ser sexy. Ahora es simplemente anti-higiénico. Es como si Rihanna quisiese cumplir todas las fantasias sexuales de los hombres en 3 minutos, pero vestida como una lesbiana asesina. Por no hablar del inexplicable atuendo en el que lleva un animal muerto colgado de las bragas. Rihanna ha entendido fatal el slogan de PETA. No es “me encanta ir desnuda y con pieles”, payasa. Todo es innecesario y no lleva a ninguna parte.

Pero el momento cumbre del video (y la razón por la que en secreto nos encanta) es el casco. EL CASCO. Tiene las orejas de Mickey Mouse. No hay nada que podamos decir al respecto, salvo mirar a nuestro alrededor con los ojos fuera de las órbitas esperando que alguien más lo haya visto. Es imposible ir de dura llevando merchandising de Disneylandia en la cabeza. No funciona, no es sexy y solo mola si te llamas Lady Gaga. ¿Y qué demonios hace disparando al aire? Podrías haber matado a alguien, querida, y bastante has hecho con asesinar tu sentido de la estética.

Desiste Rihanna. Lávate el pelo, no dejes que te tiren más arena encima en tus videoclips (que siempre parece que estás recién violada) y ponte unos pendientes bonitos, aunque sean de aro. Queremos que vuelva la señorita sin talento de los temazos infinitos. Te han hecho un disco bueno de verdad, puede que no te lo merezcas, pero te lo han hecho. Déjate de raperos que te comen la mitad de la canción (entre otras cosas) y si metes a alguno que sea Jay Z, que al menos te aprecia, y sabe cómo te llamas, y no te va a robar el bolso durante la grabación.

En la guerra muere gente, y no es de buen gusto hacer apología de ella para parecer más chunga. Queremos víctimas emocionales, lo tienes a huevo, queremos quererte y queremos que vuelvas a oler bien.

Por favor, Rihanna. Ya no tiene gracia. Un poquito de zara trafa.

Britney cambia el rumbo de la humanidad en su nuevo video

Posted in Divas with tags , , , , , , , , , , on 16 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

La dueña de las extensiones más famosas (y peor puestas) del mundo sigue trabajando (es un decir) como una loca. Claro que ella lo hace todo como una loca. Pero bueno, se ha filtrado el montaje del director del video de 3. ¿Montaje del director? Ni que fuera una película de arte y ensayo. Además, ¿de quién era el montaje anterior? ¿de la señora de la limpieza? Nada tiene sentido en toda esta historia, pero Britney se arrastra por el suelo con unos pantis espantosos y eso ya es motivo de alegría y celebración sin iguales.

El video básicamente es el mismo que ya comentamos, pero hay alguna escena nueva de toqueteo y los planos son más cortos, lo cual hace más probable que efectivamente la que sale en el video no sea Britney, sino alguna Miss Teen America con mucha ambición y pocos escrúpulos. No parece que vaya a cambiarnos la vida a estas alturas, y eso que durante las últimas semanas 3 ha sido certificado oficialmente como TEMAZO, por si acaso no estáis a la última.

El caso es que queda cientos de miles de dudas sin resolver alrededor de este sofisticado proyecto: ¿por qué se rodaron esas escenas que solo demuestran el pelazo de rata de cloaca que tiene Britney? ¿por qué no se incluyeron en la versión inicial? ¿qué clase de compleja trama encierran las nuevas escenas? Nosotros apostamos porque se trata de una alegoría de la búsqueda encarnizada del amor en un mundo post-moderno en el que la sociedad distópica carece de ningún valor. O eso o Britney sintió que no quedaba claro cuán guarra puede llegar a ser.

Mientras decidimos cuál es la verdadera intención de este dramático giro de acontecimientos, el mánager de Britney ha conseguido lo que quería: que viéramos el video una y otra vez y así perder 3 nuevos minutos de nuestra vida. Tampoco es que sea la primera vez. Y tampoco es que hubiésemos hecho algo útil con ese tiempo. Así que vamos a verlo otra vez, pero ahora prestando atención sólo a los zapatos. Qué emocionante es nuestra vida.

En busca de la mejor canción de Michael Jackson

Posted in Uncategorized with tags , , on 14 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Aprovecharse de las muertes ajenas es una vulgaridad, pero obviar a una estrella como Michael Jackson es de miserables. No todos los días se muere alguien con semejante estatus de leyenda, y Michael ya es sin duda el icono musical de esta generación, como lo fueron Elvis o Lennon en su momento. Todo apunta a que la siguiente generación tendrá la muerte de Miley Cyrus como referente cultural. Para que luego digan que el mundo no se está yendo al garete.

La capacidad de Michael para ofrecer canciones que más que música se convirtieran en parte de la cultura popular es impresionante. Los temazos se cuentan por docenas en su discografía, y su impacto e influencia en el pop son tan inmensos que aún no podemos analizarlos realmente, porque Michael está en todas partes, en todos los cantantes y en todos los hits.

Obviando las aburridísimas bromas sobre pedofilia (no porque esté muerto, sino porque son desagradables y están pasadas de moda), hagamos un repaso por las 10 mejores canciones de esta super-estrella, la más grande del mundo y también la más trágica. Vivimos una ola de revival, como si la gente hubiera olvidado lo increíble que era su música y ahora fingiera haber sido fan toda la vida. Incluso nuestras madres dicen cosas como “pero qué guapo era de joven” o “si es que la prensa le jodió la vida”. Si ninguna muerte es mala (excepto la de Pinochet y la de Björk), al menos la de Michael ha servido para ponerle en el lugar que le corresponde de una vez por todas.

Esta es la segunda parte de la sección (sí, tenemos secciones, y monográficos, como Documentos TV) “En busca de la mejor canción”, porque Michael es demasiado grande y porque no hay novedades musicales de las que hablar. Es lo menos que podemos hacer por alguien que con seis discos creó más temazos increíbles que ningún otro artista en toda su vida. La encuesta de Madonna la ganó Like a prayer, por cierto, y si algún día hacemos una de Christina Aguilera por favor, mandadnos un virus a vescomoeresunazorra@gmail.com. Habremos tocado fondo y nos lo mereceremos.

 

Billie Jean

Michael tardó dos meses tan solo en componer el bajo de esta canción, pero claro, ese bajo pasaría a la historia. Esta anécdota es muy representativa de la capacidad de trabajo de semejante genio. A pesar de que la letra es algo chorras (muy de telefilm de sobremesa) Billie Jean es una pieza musical tan grandiosa que no puede haber nadie en el mundo a quien no le parezca una pasada. Si la canción ya es demasiado buena para ser verdad, Michael la acompañó con el moonwalk, demostrando que él siempre, siempre iría más allá de los demás. No se trataba de ser una estrella del pop, sino un icono cultural.

 

She’s out of my life

Puede que sea una canción menor pero “menor” cuando se trata de Michael sigue significando “más grande que la vida”. She’s out of my life sirve para reivindicar la a menudo olvidada capacidad vocal de Jacko, quien tenía un registro realmente amplio y siempre cantaba con más emoción que técnica. A partir una melodía bien simple (que no simplona) Michael consigue una balada preciosista de lo más emocionante. Si bien nadie entendió el show business tan bien como él, este tema cantado casi acapella solo necesita de su letra para conseguir ser espectacular, solo que de otro modo.

 

Beat it

Es curioso como Michael se sentía atraído por describir la masculinidad/misoginia de su tiempo en algunas de sus canciones, como si fuera Ernest Hemingway pero sin pegar a sus mujeres en la vida real. Beat it es una canción tremendamente irónica sobre la necesidad de ser el líder de la manada y de estar rodeado de cachorras. Si algún día somos estrellas del pop (todo se andará) Beat it será uno de los highlights en nuestros shows, porque pocos riffs de guitarra dan tantas ganas de agarrarse el paquete y poner cara de mala hostia como la de Beat it. Michael quería a Eddie Van Halen para este tema y no dejó de ofrecerle más y más pasta hasta conseguir su colaboración. Y es que Michael fue grande por una cuestión de actitud: no tiene sentido hacerlo bien cuando puedes hacerlo increíble. Precisamente lo que les falla a todas las estrellas actuales.

 

Thriller

No hay absolutamente nada que podamos decir sobre Thriller que no haya sido comentado mil veces. Sin duda una de las canciones más famosas de la historia, que definió en concepto de videoclip y que de hecho es mejor que la mayoría de películas que hemos visto en nuestra vida. Nadie puede escapar a la influencia de esta canción, y nadie puede evitar bailarla. A pesar de su ambición, estamos seguros que ni el propio Michael era consciente de la espectacularidad del impacto de este tema, cuya dimensión sigue sin ser superada casi 30 años después. Esa es la diferencia entre ser un cantante y ser una leyenda.

 

Bad

Otra canción sobre lo guay que es ser un hombre con cojones. El sintetizador y la instrumentación real nunca funcionaron tan bien. Bad es una de esas canciones que hace sentir el rey del mambo hasta al bibliotecario que vive con el cadáver de su madre en el sótano. Alabar las coreografías de Michael Jackson es como insultar a Shakira (redundante), pero es que en el video de Bad Michael consigue mezclar West side story con un concurso de ver quién la tiene más larga, y nos hace sentir poco ridículos por haber creído que sabíamos bailar cuando levantábamos los brazos hasta puestos hasta las cejas de ron con fanta en la discoteca más vulgar de la ciudad.

 

I just can’t stop loving you

Esta canción se compuso para que la cantara con Whitney Houston, pero al final la acabó haciendo una tal Siedah Whatever. No puede importarnos menos, solo queremos escuchar el estribillo una y otra vez, para el cual las estrofas nos van preparando, casi creando ansiedad ante la llegada de la explosión del amor, de los instrumentos y de los mecheros en alto. Aquí no hay lugar para las rupturas, la nostalgia o la agresividad. I just can’t stop loving you es una canción sobre el amor sin concesiones, el de “paso total de hacer otra cosa que llevarte las zapatillas al sofá”, ese que no existe en la vida real pero sí en temazos de abrazarte a los desconocidos como este. Es tan bueno que podríamos creer que el amor existe. Si lo que no consiga Michael…

 

The way you make me feel

Esta canción lleva el concepto “feel-good song” a otro nivel, porque no solo puedes levantar las manos y dar palmas, sino también mover la pelvis. Así que puedes ser feliz y ligar al mismo tiempo. Es como si inventaran un pastel de pizza barbacoa: demasiado bueno para ser verdad. El ritmo de este tema es fantástico, y encima tiene vientos y un montón de arreglos que entran y salen de la base sin molestar la historia que Michael quiere contar, ese sentimiento de “acabo de conocerte y creo que te quiero” que tan bien conocen las lesbianas. En realidad esta canción es ideal para el momento de la relación en el que estás enamorado como una quinceañera pero el sexo sigue siendo la hostia. Como para no levantar las manos.

Man in the mirror

Uno no puede repetir palabras cuando escribe artículos, pero en serio ¿cómo cojones puede ser tan increíble esta canción? Es una pregunta retórica.Empieza con chasquidos de dedos y va avanzando poco a poco, pero es que no se detiene hasta la explosión final, que no puede ser más de domingo por la mañana en una iglesia de Nueva Orleans. Hay canciones que tienen un estribillo bueno, otras en las que lo mejor es el puente, pero Man in the mirror podría dividirse en trocitos y crear cinco nuevas canciones que seguirían siendo las mejores del mundo. Esta fue la canción que el pueblo (esa manda de garrulos que a veces tiene buen acierto) eligió para homenajear a Michael tras su muerte, colocándola en el #1 de todas las listas que existen. No nos extraña.

 

Smooth criminal

Mira que son feos los trajes de chaqueta blancos y mira que es grande esta canción. Con una melodía muy nostálgica en realidad, Michael consigue la que probablemente sea la base más famosa del mundo. El tipo era tan bueno que nadie puede bailar Smooth criminal sin parecer imbécil, solo él. La melodía y la base van a su bola total (y aun así funcionan perfectamente) que intentar mover el culo con esta canción es demasiado estresante y solo puede acabar en mareos y humillaciones públicas. Claro que a ver quién es el listo que levanta la pierna con tanta alegría sin quedarse estéril. Este tema además es una buena oportunidad para recordar que hay muy pocos vocalistas con un falsete tan potente. ¡AU!

 

Heal the world

Hay mucha gente que no se acuerda de los pobres si no se lo recuerda alguna estrella del pop (no es nuestro caso, siempre damos dinero a la gente que pide en el metro aunque JAMÁS a los que tocan los timbales: si quieren porros que trabajen para conseguirlos), y Michael tenía la obligación moral de ser el filántropo más grande, porque era la estrella más grande. We are the world era fantástica (Cyndi, vuelve!), pero Heal the world es más pequeñita, más modesta y más “no te lo estoy pidiendo, te lo estoy imponiendo”, que es lo que el primer mundo (evidentemente no incluímos España) necesita. “There are people dying”, a eso se le llama ir al grano, un poquito de manipulación emocional nunca viene mal, y si ya al al principio empieza a hablar un niño rodeado de otros llorando solo podemos agobiarnos, coger todo nuestro dinero y mandárselo a alguna ONG gritando “haz que pare! haz que pare!”. Misión cumplida, Michael. Y tremenda canción de paso.

Mierda mierda mierda ya hemos llegado a 10. Quizá el próximo especial sea sobre Leona Lewis, al fin y al cabo ella solo tiene dos canciones buenas, y no tendremos que agobiarnos tanto para seleccionar. Con gente tan increíble como Madonna o Michael uno coge cualquier puñado de canciones al azar y ya tiene apañado el ranking (más con Michael que con Madonna, las cosas como son). Por mucho que nos acostumbremos a su música no podemos ser conscientes del todo de la grandeza de Michael, porque es infinita.

Lo que también es infinito es el universo, un lugar que sería mucho más horrible y sin sentido de no ser por estas diez canciones. Así que manos al paquete y al ratón para votar la mejor. Si os soltáis el paquete y decidís escribir para sugerir otra canciones al menos no dejéis de dar grititos. Nadie como Michael para fliparse en tu habitación.

Leona Lewis se convierte en Celine Dion

Posted in Divas with tags , , , , , , , , , , , on 10 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

Escucha I see you

 

La canción al completo es igual de aburrida que el avance, pero multiplicado por 4:15 minutos. Para empezar, no hay estribillo, es una canción que nunca empieza, y nosotros somos tan idealistas de esperar trompetas, arpas, lágrimas y una batería que salpica agua con cada golpe. Pero nada, la canción se resuelve con un minimalismo absurdo que bien podría estar cantado por Enya, con esa base de sintetizador navideño.

I see you es unhorror en el que la voz de Leona suena más impersonal que nunca, y que ni siquiera es lo suficientemente hortera como para tener encanto kitsch. Igual un video con mucha sombra de ojos y mucha gasa apaña el conjunto (el efecto humo lo damos por hecho), pero esta canción tenía demasiado potencial trash como para haberse quedado en este mal refrito de lo que compondrían Il divo después de una noche de copas con Björk.

Los coros aborígenes finales son el golpe de gracia para este despropósito al que no le habría venido nada mal un buen coro sinfónico de viena o algún sample de Mike Oldfield o de Nacho Cano para ser tan espantoso que se convirtiera en fabuloso. Una pena. A ver si vuelve Bonnie Tyler para demostrarle a estas panolis cómo se canta para que parezca que te están abriendo en canal en cada nota.

 

Te gustará si… eres familia de Leona Lewis.

 

Literalmente. El mismo compositor, el mismo director, la misma voz. Leona ha grabado la canción de Avatar, una peli de bichos azules con sentimientos humanos (como bien indica la letra de esta canción). James Cameron lleva 12 años sin dirigir, y el pobre debe creer que aún se lleva lo de contratar a una diva para que haga un videoclip delante de un ventilador y con cara de haber visto la peli. Diane Warren por su parte se ha vuelto a apuntar a infojobs, y ya le ha encargado a su sobrina de 6 años que vuelva a escribirle letras. Todo esto no puede dar más pereza, por hortera y por innecesario, pero igual el invierno nos da ganas de rizos y cámara lenta. Aparte de que las canciones tituladas con sujeto+verbo+predicado suelen conquistarnos desde el minuto uno, y si lo repiten sin parar mucho más.

La power ballad está a punto de convertirse en retro, y como Leona está un poco desfasada, se apunta a la moda en pleno 2009. I see you la sitúa en la liga de cantantes como Josh Groban, Andrea Bocelli o Il divo: horrores musicales que viven permanentemente anclados en una gala de Navidad de televisión española. Pero gracias a las cuarentonas de extrarradio todo el mundo este subgénero es uno de los mayores superventas de la industria, y Leona se ha aferrado como a un clavo ardiendo visto el descalabro comercial de Echo (solo un video de Outta my head con fuego, raperos y bolas de discoteca podría salvar la catástrofe).

En realidad es fantástico que las divas sean tan sustituíbles. Y Leona y Celine no son tan distintas. Ambas tienen ese aura de “me acabo de levantar, y yo tampoco sé por qué grito tanto”, aunque al menos Leona no provoca instintos homicidas y tiene el pelo menos quemado. Su sola existencia ya es hortera, pero por mucho que nos duela decirlo tienen temazos que nunca reconoceremos amar con todas nuestras fuerzas. Para grabar I see you, se conoce que Celine estaba demasiado ocupada siendo fea y llamaron a Leona, la nueva acelga del pop. El resultado no puede prometer menos.

My heart will go on era super casposa, pero también más grande que la vida, y acompañaba a una peli que hasta que se puso de moda criticarla nos hizo temblar las piernas con tanto travelling aéreo. Sin embargo Avatar es una peli de ciencia-ficción (los vírgenes de 40 años adictos a las cartas de rol deben estar en éxtasis, pero al resto del mundo le importa una mierda), y encima la producción del single es básicamente un midi en bucle. Es como si no se decidieran por un beat concreto y lo solucionaran metiéndolos todos, para después soltar a Leona  a improvisar una letra de nada-va-a-detenernos-si-estamos-juntos.

De hecho por la voz juraríamos que es Celine la que canta, pero en las fotos del video sale Leona, y si youtube dice algo hay que creérselo, siempre.

Mariah Carey: no se ríen contigo, se ríen de ti

Posted in Divas, Payasas with tags , , , , , , , , , , , on 9 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

La artista favorita para el Zorra Award en la categoría de “Retírate ya, mamarracha” acaba de lanzar su último video sin que nadie se dé cuenta (como todo lo que hace últimamente), y se ha puesto muy seria para que comprendamos que es un single muy dramático y muy de llorar a solas (y en ropa interior sexy). El problema es que la cabra tira al monte y la cachonda de Mariah se ha enfundado en un trikini espantoso super adecuado para estas fechas que no puede hacerle más cuerpo de mula. Todos nos deleitamos horrorizamos cuando vimos aquellas imágenes del rodaje que más que un videoclip parecían de un día en la playa poniéndose ciega de alitas de pollo, pero también supimos que la informática haría maravillas con esas lorzas tan malrolleras. Lo cierto es que el resultado no es tan agresivo, y el cuerpo de Mariah aparece tan espantoso como en la realidad.

El color está saturadísimo, la historia es inexistente y las pestañas postizas hacen imposible que Mariah abra los ojos. No le vendría mal abrirlos un poco y darse cuenta que con esa actitud de quinceañera en apuros no va a llegar a ningún lado, aunque la canción sea una de las mejores de su disco. Los pendientes de aro hace mucho que no se llevan a la playa pero ella no entiende de modas ni de tabúes. Al menos Ana Obregón (quien guarda muchos paralelismos con Mariah, las cosas como son) metía tripa hasta ponerse azul cuando posaba en la playa. Mariah en cambio se relaja y deja ver que el 2×1 en el dunkin’ donuts es lo peor que le ha pasado a su carrera. Al menos aquí se quita los taconazos para andar por la arena, porque conociéndola seguro que duerme con ellos.

Este video tiene un problema de concepto y de lógica. Vale que la carrera de Mariah no es ejemplo de cordura y sensatez, ¿pero en qué momento se le ocurrió que cuando un tío te deja lo único que te apetece es irte a la playa con el trikini más feo de tu armario? Con esas tetas tan caídas jamás volverá contigo, y si alguien te ve lo único que pensará es que estás loca de atar porque estamos en DICIEMBRE. Claro que si empezamos a hablar del tema Mariah-locura no podríamos parar en dos semanas.

Pero atención a la compleja y sofisticada teoría que hemos desarrollado: en My all (video que Hate u claramente homenajea evidenciando que la dieta de Mariah es una cadena de equivocaciones) a Mariah también la dejaban y lo que hacía era tumbarse en una barca puesta del revés. Eso tiene tan poco sentido como el argumento (“argumento”) de Hate u, pero bien que nos lo creímos todos e intentamos hacerlo con las colchonetas de playa aquel verano. ¿Qué ha sucedido desde entonces? ¿Acaso Mariah ha perdido su credibilidad?

Esto último es una pregunta retórica, POR SUPUESTO que ha perdido toda su credibilidad.

La carrera de Mariah es más que analizable, porque poco a poco ella misma va cavándose un foso (que posteriormente llenará de champán y diamantes) en el que enterrar su imagen pública y su prestigio artístico, porque lo tuvo. La libertad del artista nunca puede significar convertirse en semejante parodia de sí misma y caer en el ridículo de evidenciar lo tonta que eres en realidad. Su último disco se está descalabrando dramáticamente en todas las listas del mundo, a pesar de su inesperada calidad, por culpa de los dos engendros que decidió lanzar como singles. Al fin y al cabo cada uno tiene lo que se merece.

Algún día escribiremos ese artículo sobre por qué Mariah se toma todas las sugerencias de sus colegas, como la típica amiga un poco retrasada a la que nos encanta retar en las fiestas. ¿A que no te atreves a beberte todo este mini de birra?, ¿a que no te atreves a sacarte una teta? ¿a que no te atreves a poner youtube en una canción? XDDDD me meo contigo tía.

Mariah hace todo, todo lo que le sugieren, y así le va. Ese artículo podría llamarse “Mariah, ¿en qué estabas pensando?”. Pero he ahí la palabra clave: pensando.