Archivo para Katy Perry

Katy Perry. La reina del pollo frito

Posted in Divas with tags , , , , , , , , , on 7 septiembre 2010 by vescomoeresunazorra

 

Katy Perry tiene dos cosas a su favor: es súper guapa y es la única artista pop en lanzar un disco durante el verano. Jackpot. Pero tiene otra en contra: no tiene ni puta idea de cantar. Pero no en plan “escucharte no me aporta absolutamente nada” como Nelly Furtado, sino más bien rollo “OH DIOS MÍO QUÉ RUIDO ES ESE ARRÁNCAME LOS OÍDOS TE LO SUPLICO”. Las miles de actuaciones de Katy durante el último par de meses han sido insoportables, y lo peor es que las hemos visto todas porque no teníamos otra cosa mejor que hacer. Atención a cómo la pobre intenta darlo todo creyéndose Jennifer Hudson para acabar cantando (“cantando”) como una guiri borracha en un karaoke de Tenerife.

Asumiendo este pequeño detalle (el cual por cierto es inexplicable teniendo en cuenta que Katy es compositora, y por tanto sabe disinguir notas, simplemente decide ignorarlas), hay que enfrentarse a Teenage dream simplificándolo para disfrutarlo. Se trata de un proyecto 100% pop, plástico, inofensivo y a largo plazo olvidable. Pero tan emocionante como levantarse en medio de la noche y descubrir que hay donuts en tu armario: cómete uno y lo olvidarás al día siguiente, cómete toda la caja y desearás no haber nacido.

Todas las artistas de éxito actual (con la excepción de Rihanna) comparten una característica: son listas. Pero no listas en plan “sé leer y compro libros” (porque todo el mundo sabe que esas se quedarán solteras toda la vida), sino de las que conocen el negocio, saben lo que queremos y venderían a su madre por un hit mundial. La nueva generación no va a cometer el error de sus predecesoras, que han acabado locas, alcohólicas, drogadas o todo a la vez, y por eso se proponen controlar su carrera desde el principio.

Katy ha apostado por el rollo “all american girl”, a pesar de ser morena, se desmarca de la tendencia gitana y reivindica su adolescencia californiana. No por ello reniega de su pasado, asegurando que no tenía amigos porque era pobre y no podía costearse un dentista (como el 90% de las artistas españolas, por lo que se ve). Katy, en lugar de volverse una loca egocéntrica y bañar el baile de graduación en sangre, optó por la mejor venganza: ¡estar buenísima! Para alcanzar su estatus de estrella favorita pop en USA (que le rían las gracias a Lady Gaga no significa que la quieran, Gaga es un producto completamente europeo y si no tiempo al tiempo) Katy ha hecho uso descarado de varios de los iconos culturales de aquel país: las vegas, la moda pin-up, la segunda guerra mundial, Elvis, los descapotables o la vida playera. Y en este disco no puede ir más a muerte. Encima se autoerige como una Diva de las de verdad al no poner su nombre ni el título en la portada (al menos en USA, donde debe ser tan famosa como Obama) e incluir un libreto con olor a fresas. Cuando las cantantes perfuman sus discos suele ser el principio del fin para su estabilidad mental, pero en el caso de Katy todo es una gran broma, probablemente fruto de una apuesta mientras se emborrachaba con sus colegas.

Por eso creemos que es acertado proclamar Teenage dream como el primer disco fast food de la historia. Sabes que es basura, y que incluso te quitará años de vida, pero quien niegue ser inmensamente feliz engulliéndolo miente. Katy ni siquiera es como los restaurantes que alardean de tener ensaladas y de obligar a sus trabajadores a lavarse las manos, sino que apuesta sin vergüenza alguna por la grasa, a salsa barbacoa y el McFlurry con doble topping.

Hay que comérselo rápido y sin pensar. ¿Pero mola o no mola? Pues eso.

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El top-less vuelve a ser tendencia

Posted in Divas with tags , , , , , , , , , , on 29 mayo 2010 by vescomoeresunazorra

 

Ante el aterrador panorama musical actual, lleno de canciones clónicas y de rubias iletradas, el regreso de Katy Perry debe ser celebrado con confeti, caipiriñas y cocaína por doquier. Nadie como ella ha sabido comprender lo facilón que es el público gay pop, con canciones inmediatas, efectivas y definitorias de una filosofía de vida en la que la barra libre es la ley.

Además de ser guapísima, Katy es una diva limpia, que no se maquilla con una metralleta y que cuida la estética de sus videos y sus apariciones. Si bien tiende a ser un poco la payasa de la fiesta (papel tradicionalmente reservado a las feas), los cuatro singles que lanzó del irregular One of the boys estuvieron entre lo mejor de lo mejor de 2008. Nuestra actitud ante Katy es indudable: completamente a favor.

Dado que es mucho más fácil amarla que criticarla gratuitamente (como hacemos con todas las demás), sabíamos que Katy no decepcionaría en su reaparición, al olor del verano y la depilación integral. Y dado que quien le ha preparado el single no es ni más ni menos que Max Martin (responsable del 60% de los temazos de la última década), solo podíamos esperar pura felicidad concentrada en 3 minutos.

Y no nos hemos equivocado

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Y la nueva víctima de Timbaland es… Katy Perry

Posted in Divas with tags , , , , , , , , on 19 enero 2010 by vescomoeresunazorra

 

Hubo un tiempo en el que colaborar con Timbaland era como escalar el Everest y mear para abajo. Corría el año 2006 y todos los temazos del momento tenían los tres cuellos de Timbo detrás. Era la segunda vez que el tipo reinventaba el pop, tras habernos dejado muertos en sus colaboraciones con Aaliyah (la broma no es a propósito), y ese pedazo de obra maestra que es Future Sex/Love Sounds provocó un inmediato what-the-fuck que en dos canciones se convirtió en “cómo demonios he vivido creyendo ser feliz antes de escuchar esto”. El manejo de los beats y la precisión de los arregos no se parecían a nada que hubiésemos escuchado antes, dando lugar al género “música que te la pone dura”. Si bien es cierto que la producción vocal se la pasaba por el forro (lo cual es una putada para alguien tan limitado como Justin Timberlake), Timbaland tenía muy claro que la estrella era él, y su increíble sonido era lo que todo el mundo había venido a escuchar. Nelly Furtado pasaba por allí y le tocó la lotería en forma de temazos que ella supo rentabilizar sofisticando su imagen y renegando total de su pasado perroflauta.

La pobre Madonna fue la pringada que salió hecha unos zorros de toda esta moda, pero Timbaland había tenido tantos hits en un año que ni gastarle semejante broma de mal gusto a la reina del pop iba a detenerle. Shock Value fue la confirmación de que a) el ego de Timbaland no podía soportar trabajar en discos que no llevaran su nombre y b) no nos íbamos a quitar a la payasa de Keri Hilson de encima jamás. Tres trallazos increíbles (The way I are, Give it to me y Apologize, a la cual le sobraban 2 minutos pero era una pocholada) confirmaron que el sonido de Timbaland era tan espectacular que podría coger una gallina, producirle una base, autotunear su voz y conseguir un #1 con ella.

Timbaland era el puto amo, sin más, nada parecía detenerle… hasta ahora. Por fin se ha lanzado Shock Value II tras muchos rumores de colaboraciones de estrellas de verdad (Gwen Stefani, Madonna, Christina Aguilera) nunca confirmadas, y al final la participación más lujosa del proyecto es la de Miley Cyrus. Shock Value II es un disco simple y llanamente aburrido, un bucle de sonidos mil veces oídos, sin la más mínima evolución respecto a aquellos hits de 2006. Repetir fórmulas no esta tan mal (¿verdad Lady Gaga?), pero es que encima las nuevas canciones de Timbaland carecen de la potencia de las anteriores, y son como las hermanas feas y recién levantadas de aquellas.

Solo hay un verdadero temazo en todo el disco: Carry out, featuring Justin Timberlake. Porque a Justin no le iba a endosar una mierdaca como a los demás, y le ha dado una canción con mucho rollo, de las de contonearse elegantemente antes de que se te hagan círculos en los sobacos de la camisa, en la que Justin nos cuenta lo bien que folla. Nunca lo dudamos. La frase “do you like well done cause I do it well” nos conquistó de inmediato, al proponer por primera vez la metáfora filete-polvete que a partir de ahora será nuestra ley.

El resto, como decimos, es absolutamente olvidable. Hoy en día colaborar con Timbaland ya no es una suerte sino una putada absoluta, y ahora el marrón le ha caído a Katy Perry.

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Katy Perry no es TAN lo peor como parece

Posted in Payasas with tags , , , , , , , , , on 10 noviembre 2009 by vescomoeresunazorra

katy

Ver I kissed a girl versión jazz

 

La mujer con los ojos más grandes del pop hace por fin su debut en este blog. Y esta vez no se trata de una payasada de las suyas (tirarte encima de una tarta solo es gracioso si estás gorda), sino de la poquísima vergüenza que tiene la tipa al grabar un Unplugged. Debe ser que los regalan, porque no se nos ocurre nadie menos adecuado para un concierto acústico. Bueno sí, Britney, pero ella cree que las guitarras son atrezzo para hacerte sesiones de fotos fálicas cuando tienes 17 años.

 

En defensa de Katy, hay que decir que aunque no lo parezca ella compone sus canciones. Eso quieras que no la sitúa a la cabeza de la nueva era dorada del pop que estamos viviendo. Teniendo en cuenta que la única artista blanca en ser #1 en USA durante los 2000 fue Gwen Stefani (que a ver cuando pasa de No doubt y vuelve a vestirse como una mujer), era muy necesario que un nuevo grupo de putillas devolviera el chochi-pop al lugar que le corresponde (nuestros corazones). La diferencia entre las cantantes blancas y las negras es que estas últimas solo tienen una actitud posible: navajera adicta al leopardo. Las blancas tienen menos sentido del ridículo y enseñan las tetas con más facilidad, por lo que su reinado es imprescindible.

A pesar de que la sombra de Lady Gaga es alargada, es cierto que Katy tiene buenos temas, aunque carezcan del halo de acontecimiento que tienen Just dance, Poker face, etc, etc. De hecho Perry es mucho mejor letrista que Gaga, y no solo porque no abusa de cualquier onomatopeya que se le ocurre, sino porque utiliza frases subordinadas. Tiene unos video-cortometrajes bien majos y muchas ganas de ser una estrella de verdad, para lo que se ha construido una estética propia, y ha sabido explotar su vis cómica. Probablemente su falta absoluta de sentido del ridículo hiciera que la gente le tirara chetos en los pasillos del instituto, pero lo bueno de estar maciza es que puedes ser una payasa integral y seguirán queriendo acostarse contigo. Eso, sumado a su obsesión por ser Dita Von Teese (no entendemos quién querría ser algo tan desagradable), convierten a Katy en una mini-estrella con posibilidades, y mira que tenía un rollo zara trafa intolerabe al principio. Claro que con esas tetas lo único que podía hacer en su vida es hacerse puta o pin-up, y Christina Aguilera ya ha acabado con las existencias de todas las peleterías de Los Ángeles.

 

El problema que tiene es que (como todas las verdaderas estrellas) no tiene ni zorra idea de cantar, y encima tiene la desfachatez de hacer una versión jazzy de I kissed a girl, esa canción que en realidad es insoportable y que ensombreció el verdadero TEMAZO de ese disco, Hot ‘n cold. Alguien le ha hecho unos arreglos decentes, y ella va muy apañada para la ocasión con esa estrella de mar en la cabeza, pero comete el error de intentar entonar, con un tema que además tiene una melodía nula. No solo desafina como una perry perra (worst joke ever), sino que encima intenta alardear. Lo dicho, muy poca vergüenza.

El resultado es una actuación más parecida a Labuat que a Ella Fitzgerald, así que esperamos que Katy siga moldeándose el pelo hasta su siguiente disco, donde estamos seguros que habrá al menos una canción que cambie nuestras vidas durante dos semanas.

 

Larga vida al pop.