Archivo para leopardo

Jennifer López graba la peor canción del año (y la lanza como single)

Posted in Payasas with tags , , , , , , , on 20 noviembre 2009 by vescomoeresunazorra

Escucha Louboutins

 

¡Ya Jenny llegó! La chacha más famosa del mundo vuelve por todo lo bajo con una canción básicamente insoportable. Después de haberse dedicado a acostarse con Marc Anthony (iugh) durante dos años, Jlo pretende recuperar una fama que en realidad nunca mereció, porque solo aguantábamos su voz de caniche gracias a los temazos que le hacían. Y ahora que tenemos a Rihanna, no hay necesidad de mantener a dos mujeres tan inútiles en nuestros iPods.

 

Louboutins empieza bien, con un rollo muy Eye of the tiger, muy de acontecimiento. Pero de repente empieza a decir “Taking back my love” y no para. A partir de ahí todo va en picado. A pesar de ser catchy, la producción no puede ser más cutre, digna de cualquier midi para MS2. El estribillo consiste en repetir de “I’m going on my Louboutins” ocho veces. OCHO. Y se acaba. Probablemente el compositor de la canción (que debe tener 6 años) tenía prisa porque se le estaba quemando el arroz, así que despachó media canción con una frase. Increíble. Suponemos que Jenny debió grabar la canción en 2 minutos.

La actitud de Jennifer, como buena latina sin clase pero con dinero, es de “me has dejado tirada pero tengo unos zapatos carísimos”, y de hecho la foto promocional del single es el colmo de la ostentación de periferia y el lujo mal entendido. Ese es el único mensaje que se saca de la canción (así que no hace falta escucharla hasta el final). Por si todo esto no fuera suficientemente cutre, Jlo se ha creado un álter-ego llamado Lola. [Inciso: Lola es como Marc Anthony llama a Jennifer desde que se conocieron y al final de Valió la pena de hecho él grita “te amo lola”; dicha canción fue grabada cuando Marc estaba casado]. Lola se une a la vergonzosa lista de álter-egos que a las divas tanto les gusta inventarse, con los que se enfrentan por ser completamente opuestos a ellas, pero básicamente utilizan para justificar que están locas. Ejemplos de ello son Sasha FierceBianca y la loca del cobertizo. Jennifer llega a la fiesta dos años tarde, y sus canciones también.

 

No hay esperanza para Jlo. La camarera que dio imagen a hits tan fabulosos como If you had my love, Waiting for tonight o Love don’t cost a thing entre otros (muchos, la verdad) se ha quedado sin hueco en la industria, claro que con ese culo era de esperar. Lo peor es que Louboutins no es la peor canción que Jlo ha lanzado este año. Recapitulando, la tipeja ha perpetrado What is love?, un plagio un robo un sample de All good things (come to an end) de Nelly furtado, Hooked on you, una canción que ni Britney quiso para Blackout, One love, que suena como si Alicia Keys tirara un café encima de la mesa de mezclas mientras graba, y Fresh out of the oven, un mojón que es igual que Obsessed (plagiar es algo maravilloso y necesario, pero no utilices semejante pedazo de mierda, Jennifer).

Descanse en paz. Realmente tampoco es que se merezca más. Algún día mientras friega escaleras recordará que tiene su culo asegurado en un millón de dólares y verá su vida resuelta al dejarse atropellar por un taxi y cobrar la indemnización.

 

Por caridad, recordemos los grandes momentos que Jennifer López ha dado al pop y que sin duda pasarán a la historia del entretenimiento para siempre:

 

 

Ya.

 

Te gustará si… estás sorda como una piedra.

Nuestras negras favoritas vuelven para darlo todo

Posted in Divas with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , on 17 septiembre 2009 by vescomoeresunazorra

negra

Escucha Make me, de Janet

Escucha Yesterday, de Toni Braxton

Escucha I hate love, de Toni Braxton

Escucha Doesn’t mean anything, de Alicia Keys

 

No falla. Con el invierno llega la ropa elegante, las películas con con personajes que hablan mogollón y las divas apuran sus últimas existencias de botox para tratar de ganarse unos millones de dólares y así pagar la hipoteca de sus mansiones en Atlanta (mientras aseguran que siguen siendo de ghetto). Ahora que la puta ama (Whitney) ha dicho que la fiesta puede empezar, no hay quien pare a sus cachorras.

Todo suena a ya escuchado, todas las canciones son sumas perfectas de otros temas que fueron éxito, o mejor aún, que eran cojonudos pero que nadie conoce. Eso lo sabemos y no nos importa, pondremos cara de “wow, ¡no he oído nada como esto en mi vida!” y gritaremos, chasquearemos los dedos y moveremos el cuello como la primera vez (que probablemente fue viendo Cosas de casa).

 

Make me de Latoya Janet Jackson apareció el día después de que ella actuara en los VMAs rindiendo homenaje a su hermano. Ejem. Se trata de un regalo a los fans (un regalo a los fans habría sido no grabar sus últimos tres discos) y una promesa de que volverá a tope el año que viene. Es una buena idea, realmente, ya que su única competencia será Rihanna y Christina Aguilera, dos zorras que tardan tanto en maquillarse que Janet podrá perfectamente adelantárseles y salir al escenario antes.

La canción es decente, un poco 80s-ciberpunk, un poco Rhythm Nation, un poco Michael Jackson. Ejem. Janet dice que regresará a los orígenes en su nuevo disco, que es lo que dicen todas después de hostiarse en las listas por creerse modernas. Nosotros somos muy old school a pesar de no haber pisado Harlmen en nuestra vida, así que la apoyamos incondicionalmente. A ver si con todo el drama mediático y todos los jerséys de cuello vuelto que se ha puesto a la gente se le olvida lo de el montaje para distraer la atención sobre el juicio de su hermano la Superbowl y podemos amar a Janet tranquilamente.

Te gustará si… te parece que Million dollar bill necesita un remix de Daft Punk, o simplemente necesitas unos tiritos antes de que llegue el single de Michael.

 

La siguiente es Toni Braxton, una ¿mujer? que lo fue TODO entre 1993 y 1997 (la única etapa musical que realmente importa) pero que desde entonces lo único que ha hecho es participar en Dancing with the stars. Y ni siquiera ganó. El caso es de después de que Toni alguien filtrara medio disco en la red, hay single oficial, Yesterday, un plagio de Halo que no es que sea plagio de “tiene un rollo parecido a…”, sino que es plagio de “Beyoncé va a DESTRUIR a esta zorra en los tribunales”. Poco destacable.

Otro tema de Toni que ha salido es I hate love, muy bonita y muy poco original. Otra de esas canciones que a Ne-yo le sobran y le gusta regalar a cambio de joyas y abrigos de pieles favores sexuales, porque él es un macho. I hate love podría perfectamente ser un descarte de Secrets, y con eso nos conformamos.

Te gustará si… estás leyendo esto en 1996 (vas a fliparlo con el porvenir de Shakira, por cierto)

 

Y nos conformamos porque en realidad no nos acordamos de ninguna de esas canciones, o mejor dicho, de ninguna otra canción en el mundo desde que escuchamos Doesn’t mean anything. Alicia Keys pone en marcha la termomix y mete un poquito de No one, un poco de Because of you y la misma letra que If I ain’t got you y en 4 minutitos tiene listo un temazo preparado para arrasar estas navidades en los ipods de las perdedoras a las que su novio ha dejado por estrechas.

La cabrona de Alicia puede que se pase la vida durmiendo, pero cuando se autoplagia compone no hay quien le tosa. La canción es preciosa, muy simple pero muy de ir a cámara lenta y encender luces con el estribillo final. Sin duda es uno de los singles del año. El otro, Million dollar bill, también está compuesto por ella, lo cual la confirma como la Lennon/McCartney (¿cuál era cuál?) de nuestros días. La muy puta aguarda el lanzamiento de su disco desde el #1, gracias a su colaboración con Jay-Z y Lil Mama (musa de este blog), Empire state of mind, canción que al estar involucrada Alicia tiene CLASE, no como toda la puta mierda rap, que debería estar prohibida.

Te gustará si… tienes sentimientos.

Beyoncé es Dios

Posted in Divas with tags , , , , , , on 13 julio 2009 by vescomoeresunazorra

beyonce_sasha-fierce1

 

No hay más apelativos posibles con los que referirnos a la negra más zumbona del pop. Su versatilidad, solvencia y, sobre todo, su ambición desmedida hacen de Beyoncé la única merecedora de la corona de reina del pop. I am… Sasha Fierce ha confirmado por un lado que como buena diva la chica tiene múltiple personalidad (esperemos que una de esas personalidades no sea un poco locuela y le dé por creerse invisible como a la de Mariah Carey en 2001), y por otro que su estatus de estrella es mundial.

Mientras otros artistas se concentran en el mercado norteamericano, donde saben que cualquier basura hip-hopera será #1, Beyonce no es capaz de poner límites a su invasión y se embarca en tours mundiales que revitalizan su nivel de superestrella. Su conocimiento de la industria es total, no en vano lleva 11 años grabando discos multiplatino (todos sabemos que sus compañeras en Destiny’s Child eran, como ella las definió acertadamente en una ocasión, sus coristas), y sabe que el secreto del éxito es la saturación, el trabajo constante, y, en menor medida, las buenas canciones. En este último grupo no se incluye Ice-cream truck, descarte recientemente filtrado de I am… Sasha Fierce, digno en realidad de cualquier ¿disco? de Kelly Rowland. Nosotros os lo ponemos por si acaso tenéis mucho tiempo libre.

 

Su último disco es el mejor de su carrera, y tiene tantas canciones que hemos perdido la cuenta. Afortunadamente ella se está encargando de lanzar como single todos y cada uno de los cortes, porque por eliminación alguno tiene que triunfar. Single ladies (put a ring on it) es el gran hit de esta etapa, consiguiendo ser un fenómeno musical gracias a su videoclip. Si bien el concepto de tres bailarinas bailando acrobáticamente no es nuevo (el genio de Bob Fosse lo inventó en lo 70), Beyoncé reinventa la coreografía para las nuevas generaciones, y la jugada no ha podido salirle mejor. Parodias, homenajes, caidas, Obama… la repercusión mundial del videoclip ha convertido sin duda al single, pegajoso como un chicle, en la canción del año. Pero como decimos ella va más allá, y se reserva tres, TRES singles que satisfagan las demandas del público más tradicional, If I were a boy, Halo y Broken-hearted girl. En este último Beyoncé tiene la poca vergüenza de censurar la cara del (suponemos) chulazo, porque por si hubiera alguna duda todo gira en torno a ella.

Paralela a la imagen de diva clásica (y aburrida, no nos engañemos), Beyoncé propone a la guarra de Sasha Fierce como alternativa urban y deliciosamente vulgar. Junto al ya mencionado Single ladies, Sasha nos ha conquistado con otros tres singles: Diva (o cómo ser una choni navajera y no avergonzarse), Ego (o cómo dedicarle una canción al rabo de tu novio y no avergonzarse) y el último estreno, Sweet dreams (o cómo volver a repetir la fórmula de las tres bailarinas por cuarta vez y seguir sin avergonzarse). Como vemos Sasha no entiende de pudor ni de medidas, y satura tranquilamente el mercado a la espera de que alguna de sus canciones sea #1. Esa es la secreta ambición que tienen todas las estrellas en realidad, pero Sasha se olvida de falsas humildades y es plenamente consciente de que no hay nadie como ella.

Y la verdad, teniendo en cuenta que mientras otras han grabado un par de canciones sin ganas en el estudio Beyoncé ha grabado 7 videoclips (además de varias intros para la es-pec-ta-cu-lar gira I am que nosotros tuvimos el placer de ver en Madrid), nadie tiene el derecho a negarle a la chica que, efectivamente, es una artista única en el panorama actual. Por eso queremos que ella y solo ella sea la reina del pop oficial, porque canta como Whitney, baila como Janet y es una show-woman como solo Madonna ha conseguido serlo. La innegable calidad de su voz (probablemente la más potente y versátil de la actualidad), no descuida el uso de lentejuelas, postizos, ciber-brazaletes y estética plástica y sobrecargada, dando como resultado un personaje de carisma irresistible. Beyoncé es por tanto la diva absoluta, tan solvente que asusta y que parece haber sido creada científiamente en los laboratorios de Sony Music.

 

La inventora del término bootylicious (aceptado en el diccionario, y en el de verdad, no solo en el nuestro) ha comprendido que a pesar de sus coqueteos con el hip-hop, el pop es el único género que finalmente llegará a las masas, y su último disco resulta ser más heredero del dance setentero y los sintetizadores de los 80 que del tedioso hip-hop actual. Por ello y a la espera de que lance otros 6 singles de su último disco, alabamos sin dudar la comercialidad e inteligencia que desprende I am… Sasha Fierce, deseando a la vez que en sus siguiente proyecto la diva se anime con esas influencias más puramente soul que siempre nos derriten.

Hasta entonces os animamos a disfrutar de los anodinos tonos pastel de sus videos, de su pelo (sin duda merecedor de una tercera personalidad, y de sus (en el fondo) vulgares movimientos. Ella es Dios, y no pararemos hasta convocar un concilio en Córcega para que la Iglesia se dé cuenta de que una negra con la sombra de ojos siempre equivocada es exactamente lo que necesitan para volver a reconquistar a su público. Porque nunca el exceso fue tan divertido, y nunca la piel de leopardo escondió tanto talento.