Archivo para Rihanna

Rihanna: de peluquera a reina del pop

Posted in Divas, Payasas with tags , , , , , , , , on 18 marzo 2011 by vescomoeresunazorra

Vamos a dejar una cosa clara: Rihanna no tiene ningún talento. Nosotros lo sabemos, vosotros lo sabéis, y lo más importante, ella también lo sabe. No es que no cante bien, es que escucharla es un infierno, ni siquiera intenta bailar, y tampoco tiene especial carisma. Por no saber, no sabe ni andar con tacones. Y aun así lleva 5 años siéndolo TODO. Durante este tiempo no hemos dejado de preguntarnos a cuento de qué esta cajera de supermercado (que es a lo que se dedicaba cuando fue descubierta) es una estrella del pop, y de las grandes.

Para empezar sus singles son exclusivamente temazos increíbles. Su equipo no baja la guardia y saca un disco cada ocho meses. Su imagen es muy potente, y aunque no huele la clase ni de lejos tampoco va hecha un circo como otras. Para la grabación de Loud, por ejemplo, tuvo a siete productores ofreciéndole sus mejores canciones para elegir (mientras ella probablemente mascaba chicle tirada en su sofá de leopardo y enviándose mensajes con Katy Perry por el wassapp). En el lanzamiento de Russian roulette controló el día, la hora y la emisora donde se estrenaría mundialmente, mientras otras tienen que pedirle a su asistente que filtre sus discos para que alguien les haga caso.

El secreto del éxito de Rihanna en realidad se puede resumir con una pregunta retórica: si tuvieras que irte de fiesta con Rihanna o con Adele, ¿a quién elegirías?

Exacto.

Rihanna es la jefa de las animadoras, la tía más buena de clase de la que nunca pudimos ser amigos por mucho que nos hiciéramos los guays en el recreo. Rihanna es una estrella del pop aspiracional: ellas quieren ser como ella y ellos también quieren ser como ella quieren tomar daiquiris con ella. Por eso es amiga de Katy Perry, la presidenta del club de la biblia que todo el mundo sabe que la chupa en la primera cita. Y por eso se ríen de Lady Gaga, que no hace falta decir a qué estrato social pertenece, cuando gana un premio y ellas sólo han ido a por la barra libre. Al margen de la depresión que nos provoca la escena musical actual, hay que reconocer que mola ver el mundo del pop convertido en una fiesta de fin de curso de instituto. No hay talento por ningún lado, pero oh dios qué divertido es todo.

Con el tiempo nuestra actitud de no dar crédito ante el éxito de esta putilla ha ido evolucionando al amor incondicional. Nunca nos saltamos una canción suya en el iPod y la noche no empieza nunca hasta que el dj no pincha uno de sus hitazos. Y mira que los tiene por docenas. Así que abramos una botella de ron y bebamos un chupito por cada temazo de esta playlist. Al final hay que votar el que más nos guste y como estaremos borrachos solo podremos ser sinceros y decir Rude boy. A la mañana siguiente lo negaremos todo.

Como siempre

¡Abajo!

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Rihanna da una lección de elegancia en su nuevo video

Posted in Payasas with tags , , , , , , , on 16 febrero 2010 by vescomoeresunazorra

 

No, es broma. El video es una vulgaridad de principio a fin. La peluquera más famosa de Barbados continúa demostrando cuán fea puede llegar a ponerse si se le presenta la oportunidad. También demuestra que ya no es capaz de cantar sin poner el culo en pompa. Rihanna rompe con el rollo oscuro que ha caracterizado la era Rated R y quizá se pase un poco de colorista, porque el video es básicamente un ataque epiléptico de 4 minutos.

Matizamos, el video es sobre una prostituta teniendo un ataque epiléptico durante 4 minutos.

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La pistola de Rihanna es más grande que la tuya

Posted in Payasas with tags , , , , , , , , , , on 21 diciembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Ahora que el movimiento pacifista vuelve a estar de moda cada vez que Madonna se compra un hijo nuevo, la tipeja de Rihanna se pone pro-belicista total en su nuevo video. Claro que lo que ella entiende por belicismo es irse a Afganistán vestida como una puta y poner cachondas a las tropas con cara de pocos amigos. Hard (una canción bastante temazo, la verdad) es la última esperanza de un disco que está fracasando hasta en el poblado más recóndito de Barbados. No creemos que esta vergüenza ajena de video vaya a ayudar demasiado la imagen de arrastrada que Rihanna ha ido forjándose últimamente.

En realidad el video es tan bizarro que podría ser genial. Pero no lo es. Rihanna ha entendido mal la provocación de Lady Gaga, y mientras aquella es una mamarracha puro espectáculo, Riri parece haber robado la ropa del contenedor del bershka de Carretas. A ver si aprendemos de una vez que no todo lo retro mola, y las hombreras no le quedan bien a nadie, por lo que no deben volver. En el video hay un montón de estilismos diferentes, lo cual suele ser fantástico, pero en este caso son demasiado espantosos, y en realidad da igual lo que se ponga porque esa estética feísta y esa cara de recién apaleada *insertar chiste malo sobre Chris Brown* son súper incómodas de ver. Ni molan, ni provocan, ni nada.

Ponerse cinta aislante en los pezones no es ser guay, es ser una cerda, y además duele al quitársela. Las escenas del desierto recuerdan un poco a Mad Max, pero revolcarse por el barro hace mucho que dejó de ser sexy. Ahora es simplemente anti-higiénico. Es como si Rihanna quisiese cumplir todas las fantasias sexuales de los hombres en 3 minutos, pero vestida como una lesbiana asesina. Por no hablar del inexplicable atuendo en el que lleva un animal muerto colgado de las bragas. Rihanna ha entendido fatal el slogan de PETA. No es “me encanta ir desnuda y con pieles”, payasa. Todo es innecesario y no lleva a ninguna parte.

Pero el momento cumbre del video (y la razón por la que en secreto nos encanta) es el casco. EL CASCO. Tiene las orejas de Mickey Mouse. No hay nada que podamos decir al respecto, salvo mirar a nuestro alrededor con los ojos fuera de las órbitas esperando que alguien más lo haya visto. Es imposible ir de dura llevando merchandising de Disneylandia en la cabeza. No funciona, no es sexy y solo mola si te llamas Lady Gaga. ¿Y qué demonios hace disparando al aire? Podrías haber matado a alguien, querida, y bastante has hecho con asesinar tu sentido de la estética.

Desiste Rihanna. Lávate el pelo, no dejes que te tiren más arena encima en tus videoclips (que siempre parece que estás recién violada) y ponte unos pendientes bonitos, aunque sean de aro. Queremos que vuelva la señorita sin talento de los temazos infinitos. Te han hecho un disco bueno de verdad, puede que no te lo merezcas, pero te lo han hecho. Déjate de raperos que te comen la mitad de la canción (entre otras cosas) y si metes a alguno que sea Jay Z, que al menos te aprecia, y sabe cómo te llamas, y no te va a robar el bolso durante la grabación.

En la guerra muere gente, y no es de buen gusto hacer apología de ella para parecer más chunga. Queremos víctimas emocionales, lo tienes a huevo, queremos quererte y queremos que vuelvas a oler bien.

Por favor, Rihanna. Ya no tiene gracia. Un poquito de zara trafa.

American Music Awards: una jaula de grillos

Posted in Chulazos, Divas, Payasas, Pseudoheteros with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , on 23 noviembre 2009 by vescomoeresunazorra

Como es costumbre, no pueden importarnos menos los galardones de una gala en la que Michael Jackson ganó Best pop y Best r&b con un disco recopilatorio, y sobre todo en la que una maceta como Taylor Swift puede ser la protagonista de la noche.

Pero estas galas eternas siempre ofrecen actuaciones que, por ridículas o gloriosas, repetimos una y otra vez en youtube para sentirnos como si nos hubieran invitado a asistir. Así que pongámonos nuestras mejores galas, ensayemos nuestra cara de perdedores y vamos a aplaudir todo lo que podamos a la impresionante

Jay-Z & Alicia Keys – Empire state of mind

Sin duda una de las canciones del año y con mucho potencial además de convertirse en clásico, a pesar de su desaprovechadísimo videoclip (matar a gente como Hype Williams no debería estar considerado un delito). Con una intro del New York New york de Sinatra esta actuación ya quedó llena de clase y elegancia… hasta que Alicia Keys se levantó del piano. Jay-Z no podía moverse bien con el traje, y estaba como con ganas de irse a casa, pero ella no podía estar más a tope, a pesar de su propio peinado. Si obviamos que Alicia anda como un fontanero y que la emoción del momento provocó algún que otro gallo, Empire state of mind fue sin duda uno de los momentos más emocionantes de la gala y levantó a todo el público.

Rihanna – Wait your turn/Hard

Es curioso como algunas actuaciones tenían intro y otras no. En la suya (quizá grabada para la ocasión) Rihanna salía convertida en un maniquí que iban moldeando para prepararla para salir a escena. Supongo que ese mismo científico loco fue quién le aconsejó que saliera vestida como el Pingüino de Batman vuelve. Empezar con una canción tan desagradable como Wait your turn arruinó la performance, pero vamos, que si no ya estaba la voz de Rihanna para asesinar cualquier atisbo de espectáculo.

No entendemos las críticas al uso del playback, si gracias a él nos evitamos momentos tan bochornosos como el de esta actuación. Janet y J.Lo metieron el cd directamente y nos dejaron extasiados, creyendo firmemente que las estrellas del pop no respiran.

 

Whitney Houston – I didn’t know my own strength

En serio, ¿quién le coloca las pelucas a Whitney? ¿Stevie Wonder? Cuando la enfocaron entre el público estaba peinada (y riéndose de Shakira, por cierto), pero cuando salió a cantar parecía que acababa de caerse por las escaleras. La actuación fue decente, las ha tenido mejores y mucho, mucho peores. El problema es que Whitney pasa total de la melodía de las canciones, y decide ponerse a hablar, para convertirse en una arrabalera durante el tramo final. Lo que es cantar, poco. Eso es como si pides una pizza y el repartidor decide alicatarte el baño. “Gracias, pero eres pizzero”. Pues lo mismo con Whitney.

El vestido no podía ser más 1996, muy Titanic todo, y el premio que le compró Clive Davis le otorgaron es muy bonito (Internacional artist award) si no fuera porque entre el selecto grupo de galardonados está Beyonce, que tiene como un tercio de carrera que los otros cinco ganadores. Matthew Knowles no da tregua.

 

Jennifer Lopez – Louboutins

Ni una actuación tan decente y llena de explosiones de luz y color como la que ofreció anoche J.Lo consigue salvarnos del tedio y el aburrimiento extremos por una simple razón: la canción es un coñazo enorme y más mala que Josu Ternera. Jenny cielo, el rollito Million Dollar Baby nunca fue sorprendente ni desafiante y nos repele bastante porque hasta la fecha no somos fervientes seguidores de María del Monte. Que a Hilary Swank le diesen el Oscar (algo inaudito, ya que es la primera mujer que consigue dos Oscar haciendo de tortillera de suburbio en las dos películas. Queen Latifah debe de estar revolviéndose en su pocilga) sólo confirma algo que ya todos sabíamos de antemano (y si no que se lo digan a Reese Witherspoon): con cara de lerda y una pizca de tontería, colocas un Oscar en tu estantería. Niquelado.

Sólo rescatamos un instante para la posteridad de la performance de Jen: el HOSTIAZO que se mete en el minuto 3:00 después de subir por las espaldas de sus chulazos acompañantes y creerse Almudena Cid en un intento de triple salto mortal. El resto, más que olvidable, inexistente.

Black Eyed Peas – Meet me halfway/Boom boom pow

¿Es La Veneno? ¿Es Yola Berrocal con una nueva prótesis mamaria? ¿Es Kirstey Alley después de correr un triatlón? ¿O quizá el alto de Los Morancos con una peluca de los chinos? Pues ninguno de ellos. Es un travelo random al que pillaron vendiendo basuco en Sunset Boulevard Fergie, la otrora cantante de Wild Orchid y actualmente la única cara ¿bonita? de los Black Eyed Peas.

Fergie siempre supo que lo suyo eran las medias de rejilla e ir disfrazada de conejita de Playboy. Siempre fue consciente de cuál era su destino en este negocio y anoche en la entrega de los American Music Awards por fin se desnudó ante el mundo (nunca mejor dicho), se paseó por el escenario como quién se pasea por Rodeo Drive con 25 dólares en el bolsillo y se puso a graznar como un urogallo en época de apareamiento. La canción es bastante cuca, así que no entendimos por qué demonios Travelergie se puso a vociferar como si fuese la Callas vendiendo patatas en un mercadillo ambulante. Un HORROR. Siendo francos, el resto de componentes del grupo nos la pela bastante (otro gallo cantaría si Usher o Rafa Mora estuviesen entre sus filas): parecen un chiste de negros, indios y ecuatorianos. Y como los chistes de esa clase, no nos hacen ni la menor gracia. Así que pasaremos bastante de su cara anodina y a otra cosa, butterfly.

Janet Jackson – Control/What have you done for me lately/Miss you much/If/Together again/Make me

JANET IS BACK!! O sea, “back” a la Ruber Internacional una vez más. Si en el vídeo de Make me que publicamos la semana pasada ya advertimos que la imposibilidad que tenía Janet para gesticular era producto del bisturí y la anestesia local, en la actuación de anoche nos quedó claro que Janet regresó a la clínica para que le pinchasen todo el botox que quedaba en los contenedores de basura. Y el del resto de clínicas de la capital madrileña. Y el del resto de clínicas de todo el mundo. Ni el rostro de Tita Cervera brilla tanto como brillaba anoche el careto de Janet mientras las pasaba putas bailando durante ¡7 minutos! cinco de sus más grandes temazos: Control, What have you done for me lately, Miss you much, If y la inolvidable Together again, en la que pasó de cualquier tipo de coreografía y se puso a dar botes como una ravera más un domingo por la mañana. Le faltó el botellín de agua, que Janet ya no está para estos trotes.

También bailó (Janet no canta, para los neófitos en el universo del POP) Make me, pero en ese momento nos fuimos a por un piscolabis, así que no sabemos si se resbaló por el sudor o enfocaron por quincuagésima vez a su hermano Jermaine vestido, como no, de Michael. Llueven millones del cielo, ¿eh Jermie? Por otra parte, no entendimos muy bien de qué iba vestida Janet: ¿de duende verde ayudante de Santa Claus? ¿de higo chumbo? ¿de ensalada César? Janet, un despropósito tu indumentaria. Para la próxima llama a Miss Tina Knowles, ella sí que sabe lo que es ir elegante y de punto en blanco.

Lady Gaga – Bad romance/Speechless

Hay momentos en la vida en los que, apoltronado en tu cama de 2×2 mientras escuchas cualquier canción de Ani DiFranco, tu mente viaja hacia otros lugares más idílicos y sugerentes, diminutos paraísos que arrojan luz, color y, en definitiva, SENSACIONES POP que nos hacen creer que para ser como Madonna sólo necesitamos dos cosas: ilusión y chuparla de puta madre esfuerzo.

Y es entonces cuando abrimos los ojos repentinamente, nos incorporamos en la cama, sacamos el cd de Ani del Hi-Fi (y lo tiramos a la basura) y, para ser sinceras con nosotras mismas, metemos The Fame Monster a tanto volumen que los viandantes se quedan locos de la peineta y llaman al timbre preguntando si pueden subir a menear el coxis con semajantes ritmos celestiales. La disco-party ha comenzado.

Pues bueno, GaGa anoche no se acordó de cuando era un pomelo con 20 kg de más que se echaba tanto eyeliner para que la gente no reparase en ese puerro que tenía (y tiene) como nariz. Se olvidó de la ilusión y el esfuerzo y nos brindó con BAD ROMANCE una actuación bastante un poco pasable. Nos faltó más fuego (el protagonista de la 2ª parte de la performance), echamos de menos más bailarines (¿dónde estaban los chulazos?), no le vimos la cara de loca (marca de la casa. Lady GaGa es a nivel mundial lo que Mónica Naranjo a nivel local: una histriónica que pone cara de “todavía me faltan tres letras para acabar de pagar mi pisito de Fuenlabrada” cuando la canción sube de tonalidad y es hora de pegar chillidos como una cerda el día de Nochebuena), el outfit era HORROROSO, propio de Nomi cuando todavía relamía barras de acero en el Cheetah’s… en fin, que nos temimos lo peor: GaGa se había desinflado. Y en los tiempos que corren o LO DAS TODO encima de un escenario (si es imprescindible que estalle una bomba atómica en el plató…HAZLO) o si te he visto no me acuerdo.

Qué lista es la jodía. Se dijo para sí misma maricones, vais a mojar más los boxers de lycra que cuando visteis Flashdance por vez primera y todas queríais ser la chica con el pelo vaginoforme, tetas aplastadas y mallas más negras que el tizón… y lo cumplió. Cuando Bad Romance llegó a su fin, GaGa sintió que el espíritu de La Negra se apoderaba de ella y, ni corta ni perezosa, se puso a romper los cristales del habitáculo donde le aguardaba su piano de cola como si de un escaparate de Prada se tratase. Y le prendió fuego a la tapa. Y se puso a tocar muy en su recién adquirido papel de Eltona LaJohnna. Y cuando ya el fuego estaba a punto de zozobrar al piano (y a GaGa misma, la pobre tuvo que comedirse a la hora de ponerse laca, si no aquello hubiese parecido Bola de Dragón), va y la muy desvergonzada se pone a romper botellas de Johnny Walker contra el teclado a sabiendas de que más de un cristalito se le iba a meter en la entrepierna, que la tenía abierta como el canal de Suez. Y quedó como una DIOSA. Una vez más, nos dejó con la boca abierta, la baba colgando, las bragas inundadas y las manos en el reproductor de cd’s: cualquier momento del día es idóneo para escuchar The Fame Monster.

Rated R: ni una nota en su sitio, pero qué más da

Posted in Divas, Payasas with tags , , , , , , , on 15 noviembre 2009 by vescomoeresunazorra

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Escucha Rated R

 

Ante una propuesta tan desconcertante como la de Rated R (tres singles, estilismos infernales, dramatismo de callejón) es fácil olvidarse de algo que hay que tener muy claro: Rihanna vale tanto como su último single. Canta realmente mal, no sabe bailar y no es particulamente carismática ni inteligente. ¿Por qué demonios ha alcanzado semejante estatus de estrella? Muy simple, aparte de estar buena, Rihanna ha tenido la suerte de que le hayan regalado absolutos TEMAZOS, y ella ha sabido disimular que habrían sidos hits mundiales independientemente de quien los cantara.

Dicho esto, es injusto condenarla a ella si fracasa, del mismo modo que en ningún momento se mereció la adoración que recibió cuando le iba bien, pues su implicación en sus proyectos es nula. A pesar de eso, hay que escuchar Rated R como lo que es: un conjunto de canciones inofensivas interpretadas por la marioneta más lujosa del momento.

 

 

Mad house. Nada como una intro para entonar al personal. Además así parece que el disco tiene cohesión e intenciones. “Come on in”, Rihanna se hace responsable de un proyecto que no le pertenece. Allá ella.

6/10

Wait your turn. Empezar con una basura r&b es muy mala idea si espera que alguien le haga caso en Europa, sobre todo teniendo en cuenta que la melodía del estribillo es hasta bonita. Pero la producción convierte el tema en una mierda urbana mil veces oída. “I’m such a fucking lady”, asegura ella. Muy bien, pero las señoritas no dicen tacos (ni se visten como putas).

2/10

Hard. El temazo del disco, a pesar de que el rap dura media canción. Todo el mundo sabe que si sampleas a Michael Jackson (en este caso Can you feel it) nada puede salir mal. Vocalmente es un espanto, pero el ritmo es irresistible y es imposible no levantar los brazos, lo cual por supuesto es más que suficiente para amarla. Aprovecharemos el trozo del rap para ir a la barra.

8/10

Stupid in love. Otra canción buena, y esto sí que no nos lo esperábamos. El rollo old school le queda a su voz como a un cura dos pistolas, pero la base tiene chasquidos de dedos, CHASQUIDOS DE DEDOS. Así que ya estamos vendidos. La mente y el talento que está detrás de esta canción es el gran Ne-Yo, y Rihanna se limita a cantar como él, seguramente porque él le pasó una demo y ella debe creer que “arreglo vocal” es lo que te hace el dentista. Atención a los momentos en los que Ri transmite emociones (!), es como ver a un hijo bakala ir a la universidad. No obstante, esperemos que alguien con talento grabe la canción porque tiene mucho potencial. Vamos, que alguien filtre la demo de Ne-Yo si es tan amable.

9/10

Rockstar. Primera canción insoportable del disco, todo vuelve a la normalidad. Es bastante cutre cuando las chochi-divas de segunda van de estrellas del rock, lo cual para ellas significa ponerse una cazadora de cuero y decir tacos. Pues muy bien. No tiene sentido que la guitarra esté presente durante toda la canción cual altavoz lleno de mierda y que la base sea tan floja y tan r&b. “Asegúrate de cachearme bien, y no olvides mirar en mis medias y en mi sujetador”. Rihanna es una chica sutil y está orgullosa de ello.

1/10

Russian roulette. Fracasado single del que ya hablamos en su momento. Una buena elección a pesar de todo, es una canción con matices y que no se agota. Quizá un remix machacón no le vendría mal, y las mamarrachas de todo el mundo se quedarían contentas.

9/10

Fire bomb. Una sorpresa en forma de balada pop, tan predecible y tópica como os podáis imaginar. Es decir, que nos encanta. Tiene hasta efectos sonoros en plan fuego, porque ella está que arde. METÁFORA.

8/10

Rude boy. Es más o menos lo que haría Lady Gaga si en vez de estrella fuera peluquera. Tiene su gracia pero le falta todo lo demás. Repite tanto las palabras que es imposible seguir la letra, que intuimos fascinante. “Take it take it, baby baby, take it take it, love me love me”. No entendemos su existencia.

1/10

Photographs. Clarísimo descarte de The E.N.D. y rumoreado próximo single. Will.i.am. es fantástico, lo suficiente como para que dé igual la putita que elija para grabar sus temas. Es agradable de escuchar, y Rihanna no da tanto asco como Fergie.

6/10

G4L. Cuando el título de la canción ya tiene faltas de ortografía no habría ni que darle una oportunidad. Esta basura da lo que promete, ni 50 Cent se prestaría a grabar esta chorrada. Realmente molesta. Es increíble que la letra no diga absolutamente NADA. Ha debido escribirla ella.

1/10

Te amo. Normalmente cuando las estrellas se ponen latinorras da mucha vergüenza ajena, pero esta canción comparte podio con La isla bonita en el premio “canciones que justifican la existencia del español”. El sonido no es tan Azúcar Moreno como cabría esperar, es muy melancolía de discoteca, muy “sí, estoy triste pero no dejaré de bailar como una guarra”. Realmente bonita, si alguna vez os dejan tiradas en Acapulco, no os agobéis, porque ya tenemos banda sonora para la ocasión y por tanto todo saldrá bien.

9/10

Cold case love. Rihanna intenta cantar de verdad, y digamos que el resultado no es insoportable. Pero tampoco bueno. Hay un violín, un piano y, oh dios, ¡hay subidón final! Si seguís despiertos para entonces viviréis uno de los mejores momentos musicales del disco. Vocalmente, Rihanna parece no enterarse de que es el momento de cantar una octava más alta. Ella a lo suyo, probablemente depilándose las piernas mientras graba. Una pena, porque la producción es impecable.

6/10

The last song. Momento introspectivo, emocionante, climático, teatral… que suena a banda sonora de Hilary Duff. Las estrofas son fantásticas y no podemos esperar a conseguir la versión instrumental, sin graznidos de por medio. El punteo de guitarra es puro Melrose Place. Cómo sabe conquistarnos la cabrona.

7/10

 

En definitiva, un disco bastante bueno y sorprendentemente elegante (tras borrar las cuatro mamarrachadas de iletrada). La producción es fantástica y el tono es muy meláncolico. La misma melancolía que se nos queda a nosotros al pensar lo grande que podría haber sido de caer en manos de Beyoncé alguien que sepa cantar. Pero la realidad es así de puta, y nos toca aguantarnos. Al fin y al cabo en la discoteca no se la oirá a ella, lo cual por cierto es la única explicación de su éxito.

Rihanna se caga viva en su nuevo vídeo

Posted in Chulazos, Divas with tags , , , , , , , , on 13 noviembre 2009 by vescomoeresunazorra

 

Y nosotros nos cagamos en ella. Todo empieza muy bien, muy dark y muy sucio (sobre todo su pelo, qué ASCO), pero enseguida empieza la sucesión de planos de Rihanna tocándose diferentes partes del cuerpo con la boca abierta. Tía, van a matarte, ¿en serio no puedes pensar en otra cosa? Además, con esas pintas todo el mundo pensará que el cadáver pertenece a una prostituta de origen rumano sin identificar, en lugar de a la mayor fábrica de temazos de 2008.

 

Los planos de cosas malrolleras se reducen a un tigre de Bengala y a un coche. Pues vaya. Igual se cree que así parece más profunda, pero poner cara de recién levantada no te hace más dramática. Mira que es torpe la cabrona.

Al principio parece que va a haber hasta argumento, pero nada más lejos: ella está en un manicomio (uno muy guay en el que le dejan entrar con tacones), muy a la última porque tiene un reproductor de esos supermodernos que también promociona Gaga en Bad Romance. ¿Dónde quedó el encanto de lo subliminal? Luego está con su novio esperando a que les sirvan un Nestea y jugando con un revólver, porque la canción va de eso. ASTUCIA. El tipo no puede tener más cara de loco, esta chica nunca aprenderá. Bastante lleno está el mundo de psicópatas que parecen adorables como para irse con uno que ya desde el principio grita homicidio. Ellá sabrá.

 

Mientras se revuelca por su celda, intenta que el trozo de estropajo que se ha puesto a modo de extesiones le cubra la cara, porque eso significa que sufre. Pero no lo consigue y se le queda ahí como tieso y sin vida. Por eso opta por intentar hacer comprender a los polis que está hecha unos zorros, y que su corazón (ie. sus tetas) está a mil por hora. Es curioso que en ninguno de los planos en los que está sentada sea capaz de cruzar las piernas, suponemos que fue a la escuela de señoritas de Ellen DeGeneres, pero lo compensa con un cuerpazo increíble y muchas ganas de tirarse al maromo, con o sin pistola de por medio. De hecho uno de los highlights es el momento en el que Nicolae contrae su bíceps y a ella le recorre un escalofrío en plan “¿eso que llevas ahí es una pistola o es que te alegras de…? ah, vale, es una pistola”.

El clímax comienza con ella dando pasitos de lerda ante un coche que se le acerca a toda velocidad (¿en ningún momento se te ocurre correr, Rihanna? claro que a quién se le ocurre llevarse los tacones del manicomio a un descampado), y presenciamos el gran momentazo del video: Rihanna muere de todas las formas posibles. Ver a una estrella del pop siendo asesinada es algo que ni a Lady Gaga se le ha ocurrido, así que hay que aplaudirla (no hace falta que aplaudáis de verdad).

 

Por lo demás, vapuleémosla. El video es un tostón y no hace justicia a una canción con tantas posibilidades. De hecho en el disparo final (ése que en la primera escucha nos dejó a todos con cara de ¿cuándo coño empieza la marcha?) no sucede NADA.

NADA, esa es una buena palabra para resumir tanto este vídeo como el futuro de Rihanna.

 

Una pena, estuviste muy cerca encanto.

Lady Gaga sigue dejándonos locas de la peineta mientras Rihanna decide cambiarse de sexo

Posted in Divas, Payasas with tags , , , , , , , on 8 noviembre 2009 by chatarrera

DanceInTheDark

 

Escucha Dance In The Dark

 

No podemos dejar opinión por el momento (además, vamos todavía más borrachas que Naty Abascal en una cata de vinos), puesto que esta ¿mujer? sigue dejándonos bocabiertos con cada paso que da. TEMAZO tras TEMAZO.

Y para abrir boca, os dejamos un fragmento del vídeo de Bad Romance, que finalmente se estrenará este lunes, sin más dilaciones (no, la supuesta hembra que sale llorando al final muy en plan película del sábado por la tarde no es Amy Winehouse):

 

Lady GaGa es Björk DIOS!!!

 

Cambiando de tercio, una tal Rihanna ha decidido solicitar el cambio de sexo en la Seguridad Social, ahora que por fin las travestorras de toda España pueden ver cumplido su sueño de tener un felpudo sin manguera entre sus muslos cuidadosamente rasurados:

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No, no se trata de Grace Jones